Mujeres Artistas

Como mujer, artista y cofundadora de Art Tazgona, yo Paula Cuesta, junto a mi equipo, entendemos que es importante dar este espacio, solo para ellas, solo para nosotras. Siempre a la sombra. Pero con mucho que decir. Las artistas que nos preceden supieron atravesar esta sombra con su luz más bella, arraigada por la creatividad, la inspiración, el talento y el trabajo que ahora, años más tarde, gracias a su lucha, nos lo ponen más fácil a las generaciones actuales. Aunque el combate aún no ha terminado. Por todas las que no tuvieron las mismas oportunidades que nosotras, y que hoy aquí, les brindamos un espacio de homenaje con una plataforma totalmente transparente y sin un resquicio de temor ni cohibición para las mujeres artistas que pertenecen a la misma. Mostrándonos como personas que se expresan a través del arte. Sin hombres disfrazados de mujeres porque nosotras no podíamos subir al escenario, sin libros armoniosamente escritos firmados por la sucia mentira del varón y sin pinturas, con la traición de un pincel que, en el último momento de la creación, era empuñado por él. Borradas. Como si fuéramos lápiz y ellos goma de borrar. Por ellas. Por nosotras. Art Tazgona siempre será un espacio libre.

Paula Cuesta, artista.

¿Qué es para ti ser mujer artista?

Claudia Hernández. No se trata de lo que soy como mujer… sino de lo que puedo ofrecer como persona. Una vez, me preguntaron; ¿Y crees que siendo mujer, llegarás lejos en el mundo del arte?, La verdad en aquel momento esta pregunta me resultó dañina, como si mi condición de sexo, limitara mi creatividad, o si el ser mujer, condicionara qué puedo decir, qué puedo hacer. Sin embargo ahora sé que el arte no se enfoca en géneros, sexos o religiones; en una escuela de arte te encontrarás con muchas mentalidades, formas de expresión y personas…todas ellas te aportan cultura, otro punto de vista y con ello una evolución. Por tanto, sí soy mujer, y sí soy artista, pero eso para mí significa mucho más,  significa la libertad de expresión que otras mucho tiempo atrás no tuvieron y significa dar la oportunidad a muchas otras que me precederán. El sueño de todas nosotras es llegar a ese momento en la historia, a ese punto en la balanza en el que el arte no se titule … el arte por mujeres o mujeres en el arte, simplemente ARTE.

Hamartia. Me gusta pensar que en la figura del creador no existe división de género, pero como mujer en el panorama artístico soy consciente de que rara vez esta ilusión resulta ser real. Hablando de cuestiones institucionales muchos somos conscientes de la poca representación de artistas femeninas que existe, lo cual se traduce en menos influencias por parte de las mismas. Por ello recomiendo hacer un «consumo responsable» de todo tipo de arte o ciencia, siendo conscientes del silencio que han llevado las creadoras a lo largo de la historia, y ya que no nos son dadas, partir en su búsqueda. Para mí, ser mujer artista en tiempos contemporáneos es una oportunidad de ofrecer una visión estética de las múltiples caras de un mismo prisma, sin ser condicionada por mi punto de partida. La creación surge de una necesidad desmedida por comunicar, y personalmente las palabras no son mi fuerte, pero sí lo son los materiales plásticos.

Paula Cuesta. Ser mujer artista es la forma que conozco de ser valiente.Es ser un grito de guerra, un canto a la libertad, un baile con el mundo y una reconciliación con la humanidad. Es estar con los pies bien firmes, por las que estuvieron, están y estarán. Es ser la voz de aquellas que estuvieron detrás de algo llamado sombra, pero que todos sabemos su nombre real. Es la única forma que tengo de ser persona, comunicar, reivindicar y fomentar a través del arte, de mi arte y de mi ser. El único modo de sentirme un rayito de luz en este caótico mundo.

Sara Gema. Me duele que se tenga que seguir haciendo esta pregunta, ¿llegará un día en el que no hagamos estas distinciones?, en el que no haga falta decir «he ido a una exposición solo de mujeres». Hoy por hoy, soy mujer y artista, pero ante todo persona, ya que es lo único que no puedo cambiar de mí, imagínate que mañana me da por ser un hombre carpintero, podría conseguirlo. Sí, soy feminista todos deberíamos serlo, pero yo no lucho por ser mujer, lucho por seguir aprendiendo y en mi caso el camino para ello ha sido el arte, si con esto encima consigo aportar reacciones o pensamientos a las personas, entonces habré triunfado como artista.

Teresa Arrabal. Para mí, ser mujer artista es una responsabilidad. Una responsabilidad que me gusta y es necesaria. Cuando más lo noto es cuando veo o leo teatro con X mensajes, ya que al salir (digo al salir, porque tengo una obra en mente) del teatro pienso, buah!, qué necesario y qué duro. De la misma forma, que pienso que ojalá la vea muchísima gente. La obra de la que hablo es “Jauría”, un trabajo que me pareció maravilloso. Muy duro lo que ocurre, te hace reflexionar mucho. Salí con una mezcla muy grande de emociones al verla. Ser mujer artista te da la oportunidad de conocer y contar historias muy necesarias, y si puedo hacer que mediante mi trabajo la gente sea consciente de estas, pues qué bien y qué suerte.

Yazmin. Yo, una mujer apasionada, luchadora, valiente y creativa, proyecto mi inspiración cada día para expresar todo el amor que descubrí y aún sigo descubriendo bailando, desde el primer momento en que me manifesté en el loco mundo de las ARTES; en ese instante es cuando nací y crecí como mujer artista, yo que amo lo que hago sin prejuicio, yo que con mi talento y esencia me muestro fuerte y soy realmente feliz y que así, siendo yo, artista… encontré autenticidad y libertad.

Jara de las Heras. En mi opinión, en el mundo del arte no importa o no debería importar el género del artista, sino el mensaje que este quiere transmitir o aquello que quiere contar al mundo.
Sin embargo, la mujer ha tenido menos reconocimiento o más complicaciones a lo largo de la historia.
Para que mujeres como yo podamos estudiar algo relacionado con el arte, ha tenido que haber otras mujeres anteriormente que han desafiado a su tiempo, luchando contra los prejuicios y dificultades de la época. Gracias a ellas, hoy en día tenemos la libertad de elegir aquello a lo que dedicarnos. Por ello que ser mujer artista es un gran privilegio, te permite darles voz a aquellas que no la han tenido.

Teresa Castillo. Para mí el arte no es una distinción de géneros, es un compromiso social. Aunque por desgracia aún encontramos estas diferencias y no solo dentro del mundo del arte. Así que para mí ser mujer artista es eso, luchar porque de una vez por todas quede claro que la figura de mujer artista es igual de importante que la de un hombre, porque las mujeres ya hemos demostrado a lo largo de toda la historia que somos capaces y somo muy buenas artistas y nos merecemos el sitio que nos corresponde sin tener que renunciar a nuestra condición de mujer.
Y no solo eso, para mí sobre todo ser mujer artista es tener la capacidad de reflexionar sobre la realidad que nos rodea para intentar crear conciencia con intención de transformación social.

Beatriz Hinojosa. Para mí ser una mujer artista es ir contracorriente, intentar llegar a lograr tus metas para además de sentirte realizada, poder ser modelo para otras mujeres que algún día pasarán por lo mismo. Es ser fuente de inspiración en ambos sentidos. Es saber que lo vas a tener difícil, pero no imposible y es también entender que te deberás hacer valer como persona por encima de todo, para que puedas dar a conocer al mundo tu propia perspectiva del arte.

MJMuñoz. El concepto de mujer implica otros muchos aspectos que parece que no se ven cuando hablamos de mujeres artistas. Todas las mujeres son creativas en la realización de sus tareas en su vida cotidiana, pero la mujer artista incorpora otro punto a considerar. La necesidad de expresar sus sentimientos a través de los elementos formales gráficos. Un lenguaje que no a todos interesa. Una lucha por reivindicar su valía en un mundo copado por los hombres por una herencia adquirida en el tiempo. Soy mujer artista. Y el orden de estas palabras debe ser indistintamente alterado, porque considero que toda mujer es artista de alguna manera. Y esto me llena de orgullo porque tengo muchas cosas que contar en las ventanas que me llevan a la alegría que con gusto os presento.

Eva Antelo. No sé qué significa ser mujer (y) artista, o viceversa, porque no sé qué se siente no siéndolo. Y es algo que tampoco me planteo, hasta que me encuentro otra selección de finalistas y premiadOs, hasta que leo algún artículo sobre lOs artistas más influyentes en la música, hasta que veo la lista de nominadOs a mejor directorx, o los nombres propios en las exposiciones y/o ferias de arte; hasta que ves la diferencia en las críticas, la actitud frente al aspecto físico y elección de vestuario, el tipo de preguntas en una entrevista, los salarios de tus compañeras, el síndrome de la impostora. Lo único que sé sobre ser mujer (y) artista, artista (y) mujer, son las dudas sobre mi validez como artista y como mujer.  (Foto: @gustavooterol)

Virginia Mendoza. Como feminista, considero que los hombres y las mujeres  tenemos que tener las mismas oportunidades y ser valorados según criterios equitativos en cualquier ámbito, también en el arte. Y también en el arte las mujeres estamos menos visibilizadas como artistas y menos valoradas. Por tanto para mi ser mujer artista supone un compromiso de intentar visibilizar el arte hecho por mujeres, a la vez que reivindicar el papel de la mujer en la historia, en tantas ocasiones ignoradas. Además considero que debido a la sociedad en la que vivimos, las mujeres hemos tenido experiencias distintas y una manera de relacionarnos con el medio y de entender la realidad diferente al hombre que se refleja en nuestra manera de crear, por lo que nuestra aportación hace que la manifestación artística sea más amplia y representativa del mundo en el que vivimos, al incluir la visión de la “otra mitad” de la sociedad durante tanto años silenciada.

Clara Tomás. mujer_artista_significado_ _Significó darme cuenta de que tenía que demostrar con tres veces más esfuerzo que lo que tenía que decir importaba. _Significó asumir, al poco tiempo, que mis valoraciones serían inferiores porque a mí se me exigiría aún más. _Significó asumir que se me exigiría sacarme las mismísimas entrañas para despertar un mínimo de atención, porque mi nombre, mi cara y mi cuerpo no han sido hechos para tener ventaja desde la casilla de salida. _Significó llegar a tomarme a risa no tener mentorización y el hecho de que a nadie le importe mi opinión porque la otra opción es la rabia y una mujer (artista o no) rabiosa es una loca mas a la que ignorar. _Y significa una mochila más grande con la que cargar.

Sandra Bravo. Es una pregunta que me entristece reflexionar. Cada día, me despierto luchando por ser parte de la vida. Supongo que como cualquier otro ser humano. Sin embargo, ¿ Por qué me cuesta más? Me gustaría compartiros un fragmento de Miedos donde expreso mis sentimientos como mujer.                                                                            “Soy valiente. Tengo olor a muerte. Soy valiente así que sigo buscando un sitio donde no se me hiele la sangre, donde mi valentía no sea una locura. En silencio, suturo mis heridas con la húmeda tierra y respiro con fuerza. Y siento calor, pero mis pies siempre están fríos y mis manos atadas porque tengo cuerdas pero no soy un títere. Tanta protección me congestiona y veo monstruos. Pero ni ellos, ni estas cuerdas, ni estas paredes me paralizarán así que aúllo al viento, aullamos hasta desgarrarnos, hasta que se nos rompa la lengua. Juntas, romperemos los cristales aunque nos lluevan cortes. Nunca he estado sola y sé que llegará el día en que no necesite ser valiente simplemente seré libre. Hasta entonces usaré mis uñas, mi voz y toda mi energía para encontrar la música que pueda lavar toda esta podredumbre.”

Heitiare. ¿Por qué tenemos que justificar siempre a nuestro genero y/o sexo? Para mí, solo somos esencias diferentes que quieren contar historias distintas. Para mí somos gritos silenciosos, esencias olvidadas en un mundo paralelo. Gotas de percepción llenas de colores esparcidas por todas partes pero poco vistas, sin decir mal vistas. Somos las raíces de un árbol; esencial. Y no estoy diciendo que la copa es más importante porque una no puede vivir sin la otra. Y lo bonito de un árbol es que es casi igual la parte de arriba a la parte de abajo. Le puedes dar la vuelta y nadie se dará cuenta. Aun así, es cierto y hay que admitir que, durante muchos años el arte ha sido censurado y / o estereotipado. A menudo mal analizado, mal visto o poco visto. Pero gracias a unas pocas mujeres que no quisieron seguir el camino “recto” y lucharon por romper barreras, finalmente podemos expresarnos y mostrar nuestra verdadera esencia. Nuestra esencia como individuo que tiene derecho a expresarse como le plazca. Y debemos hacer lo mismo para no permitirnos el regresar años atrás.

Helen. Sinceramente, ser mujer artista, para mí, nunca ha sido una exclusión en el mundo del arte. A mi parecer, dado que vengo del ámbito de las bellas artes, he podido ver que la mayoría de personas que cursamos en escuelas y centros de formación artística somos mujeres, muchas de nosotras con un gran futuro en el mundo artístico tradicional y con muchas otras salidas más actuales (como diseñadoras gráficas o creadoras de videojuegos). Además, me rodeo de muy buenas docentes que son, sin duda, ejemplos a seguir para mi y lo serán para generaciones posteriores; de hecho, tengo dos directoras de tesis doctoral que tienen un gran potencial artístico e investigador. Si bien otras mujeres en épocas pasadas no ocupaban el espacio que debieran, hoy día muchas artistas contemporáneas están en lo más alto y son conocidas internacionalmente. Como artista, no he sufrido discriminación por mi sexo en los círculos artísticos: creo que hoy día estamos bajo las mismas posibilidades de oportunidad y de fracaso, tantos hombres como mujeres. Pienso también que es muy difícil llegar lejos en el arte y tener un sueldo propio no precario en cualquier caso. Siempre he creído que mi creatividad y mis ganas de hacer obras nuevas son algo que llevo dentro y me mueve a seguir en este mundo lleno de incertidumbres. En definitiva, ser artista o dedicarte a algún sector en relación a lo artístico es posible gracias al esfuerzo diario y el trabajo constante; en mi caso, mi empeño e impulso por crear también ha estado siempre sujeto al apoyo de mi familia, amigos, compañeros y algunos profesores.

Alba Guerrero. Mil veces me he preguntado cómo repercute ser mujer en mi arte, quizá por mi naturaleza feminista o quizá sólo porque me planteo como todos los aspectos de mi vida afectan a él de una manera u otra. Siempre acabo respondiéndome lo mismo: es lo que soy, es lo que quiero que vean de mí.  La mayoría de mis obras están centradas en la mujer, sin buscarlo es algo que fue surgiendo poco a poco hasta que mi estilo principal se basa en eso. Desde que soy pequeña me he preguntado porque los hombres dominaban cada una de las artes si a mi alrededor había muchas mujeres artistas buenas y comprometidas. Por desgracia, con el tiempo descubrí que muchas durante años firmaron con nombres masculinos o que aunque su obra se haya conservado el anónimo fue lo que tapó sus nombres. Quizá por eso empecé a dibujarnos, pintarnos y escribirnos como somos nosotras, con nuestros ojos y nuestra lucha y no desde una perspectiva romantizada u cosificada.  Ser mujer ha afectado positivamente a mi arte, tengo algo de lo que hablar y muchas historias que contar. Si no nos escuchan ellos, ya gritaremos nosotras con más fuerza.  No queremos ser musas, queremos ser artistas. Artistas con nombre y apellido, con las mismas oportunidades, con las caretas quitadas y con la fuerza que nos caracteriza.