Felipe Sánchez Rabasco

Felipe, antequerano residente en Málaga para cursar el Grado Superior de Ilustración en la Escuela de Arte San Telmo, se define como «un hombre; un joven, un niño, cuyo paradigma actual es una lucha entre ser consciente de que mis nociones en cuanto a mi pasión, el dibujo y la pintura, aún son pobres, y a su vez tener que lidiar con el siguiente hecho: en un mundo como el de hoy, donde la banal, pero necesaria etiqueta, es una fuerza que te impulsa y te resguarda de ser devorado, es casi imprescindible “autodenominarse y sentirse como”. En mi caso personal, como artista».
La pesadilla de la razón
«Concibo el arte como amor. Crear una verdadera obra de arte no es más que dar a luz a un vástago salido de las entrañas del espíritu que llevamos dentro. A día de hoy, observo con tristeza que cada vez más, otros jóvenes de mi entorno caen en la trampa de lo meramente material: se busca una imagen bonita y nada más. No se intenta ir más allá mientras se pierde la cultura del esfuerzo, y el entorno académico que tenemos en estos tiempos no parece contribuir mucho a cambiar este decaimiento. Yo trabajo para ser una excepción.» Estamos convencidxs de que lo conseguira, sus creaciones ya nos parecen excepcionales. Si estás interesado en ellas, escríbenos.
La ofrenda