«Mamá, yo no quiero ser musa, quiero ser ARTISTA»

Prefacio

Como mujer, artista y cofundadora de Art Tazgona, yo Paula Cuesta, junto a mi equipo, entendemos que es importante dar este espacio, solo para ellas, solo para nosotras. Siempre a la sombra. Pero con mucho que decir. Las artistas que nos preceden supieron atravesar esta sombra con su luz más bella, arraigada por la creatividad, la inspiración, el talento y el trabajo que ahora, años más tarde, gracias a su lucha, nos lo ponen más fácil a las generaciones actuales. Aunque el combate aún no ha terminado.

Por todas las que no tuvieron las mismas oportunidades que nosotras, y que hoy aquí, les brindamos un espacio de homenaje con una plataforma totalmente transparente y sin un resquicio de temor ni cohibición para las mujeres artistas que pertenecen a la misma. Mostrándonos como personas que se expresan a través del arte.

Sin hombres disfrazados de mujeres porque nosotras no podíamos subir al escenario, sin libros armoniosamente escritos firmados por la sucia mentira del varón y sin pinturas, con la traición de un pincel que, en el último momento de la creación, era empuñado por él. Borradas. Como si fuéramos lápiz y ellos la goma de borrar. Por ellas.

Por nosotras. Art Tazgona siempre será un espacio libre.

Paula Cuesta. Artista.


HAMARTIA

Me gusta pensar que en la figura del creador no existe división de género, pero como mujer en el panorama artístico soy consciente de que rara vez esta ilusión resulta ser real. Hablando de cuestiones institucionales muchos somos conscientes de la poca representación de artistas femeninas que existe, lo cual se traduce en menos influencias por parte de las mismas. Por ello recomiendo hacer un «consumo responsable» de todo tipo de arte o ciencia, siendo conscientes del silencio que han llevado las creadoras a lo largo de la historia, y ya que no nos son dadas, partir en su búsqueda.

Para mí, ser mujer artista en tiempos contemporáneos es una oportunidad de ofrecer una visión estética de las múltiples caras de un mismo prisma, sin ser condicionada por mi punto de partida. La creación surge de una necesidad desmedida por comunicar, y personalmente las palabras no son mi fuerte, pero sí lo son los materiales plásticos.

En definitiva, mi último objetivo es crear lenguaje para crear una conciencia colectiva.


PAULA CUESTA

Ser mujer artista es la forma que conozco de ser valiente.

Es ser un grito de guerra, un canto a la libertad, un baile con el mundo y una reconciliación con la humanidad. Es estar con los pies bien firmes, por las que estuvieron, están y estarán. Es ser la voz de aquellas que estuvieron detrás de algo llamado sombra, pero que todos sabemos su nombre real. Es la única forma que tengo de ser persona, comunicar, reivindicar y fomentar a través del arte, de mi arte y de mi ser. El único modo de sentirme un rayito de luz en este caótico mundo.


SARA GEMA

Me duele que se tenga que seguir haciendo esta pregunta, ¿llegará un día en el que no hagamos estas distinciones?, en el que no haga falta decir «he ido a una exposición solo de mujeres». Hoy por hoy, soy mujer y artista, pero ante todo persona, ya que es lo único que no puedo cambiar de mí, imagínate que mañana me da por ser un hombre carpintero, podría conseguirlo.

Sí, soy feminista todos deberíamos serlo, pero yo no lucho por ser mujer, lucho por seguir aprendiendo y en mi caso el camino para ello ha sido el arte, si con esto encima consigo aportar reacciones o pensamientos a las personas, entonces habré triunfado como artista.


TERESA ARRABAL

Para mí, ser mujer artista es una responsabilidad. Una responsabilidad que me gusta y es necesaria.

Cuando más lo noto es cuando veo o leo teatro con X mensajes, ya que al salir (digo al salir, porque tengo una obra en mente) del teatro pienso, buah!, qué necesario y qué duro. De la misma forma, que pienso que ojalá la vea muchísima gente. La obra de la que hablo es “Jauría”, un trabajo que me pareció maravilloso. Muy duro lo que ocurre, te hace reflexionar mucho. Salí con una mezcla muy grande de emociones al verla.

Ser mujer artista te da la oportunidad de conocer y contar historias muy necesarias, y si puedo hacer que mediante mi trabajo la gente sea consciente de estas, pues qué bien y qué suerte.


YAZMIN

Yo, una mujer apasionada, luchadora, valiente y creativa, proyecto mi inspiración cada día para expresar todo el amor que descubrí y aún sigo descubriendo bailando, desde el primer momento en que me manifesté en el loco mundo de las ARTES; en ese instante es cuando nací y crecí como mujer artista, yo que amo lo que hago sin prejuicio, yo que con mi talento y esencia me muestro fuerte y soy realmente feliz y que así, siendo yo, artista… encontré autenticidad y libertad.


CLAUDIA HERNÁNDEZ

No se trata de lo que soy como mujer… sino de lo que puedo ofrecer como persona»

Una vez, me preguntaron; ¿Y crees que siendo mujer, llegarás lejos en el mundo del arte?, La verdad en aquel momento esta pregunta me resultó dañina, como si mi condición de sexo, limitara mi creatividad, o si el ser mujer, condicionara qué puedo decir, qué puedo hacer. Sin embargo ahora sé que el arte no se enfoca en géneros, sexos o religiones, en una escuela de arte te encontrarás con muchas mentalidades, formas de expresión y personas…Todas ellas te aportan cultura, otro punto de vista y con ello una evolución. 

Por tanto, sí soy mujer, y sí soy artista, pero eso para mí significa mucho más,  significa la libertad de expresión que otras mucho tiempo atrás no tuvieron y significa dar la oportunidad a muchas otras que me precederán.

Por ello el sueño de todas nosotras es llegar a ese momento en la historia a ese punto en la balanza en el que el arte no se titule… el arte por mujeres o mujeres en el arte, simplemente ARTE.


BEATRIZ HINOJOSA

Para mí ser una mujer artista es ir contracorriente, intentar llegar a lograr tus metas para además de sentirte realizada, poder ser modelo para otras mujeres que algún día pasarán por lo mismo. Es ser fuente de inspiración en ambos sentidos. Es saber que lo vas a tener difícil, pero no imposible y  es también entender que te deberás hacer valer como persona por encima de todo, para que puedas dar a conocer al mundo tu propia perspectiva del arte.


JARA DE LAS HERAS

En mi opinión, en el mundo del arte no importa o no debería importar el género del artista, sino el mensaje que este quiere transmitir o aquello que quiere contar al mundo. Sin embargo, la mujer ha tenido menos reconocimiento o más complicaciones a lo largo de la historia. Para que mujeres como yo podamos estudiar algo relacionado con el arte, ha tenido que haber otras mujeres anteriormente que han desafiado a su tiempo, luchando contra los prejuicios y dificultades de la época. Gracias a ellas, hoy en día tenemos la libertad de elegir aquello a lo que dedicarnos. Por ello que ser mujer artista es un gran privilegio, te permite darle voz a aquellas que no la han tenido.


EVA ANTELO

No sé qué significa ser mujer (y) artista, o viceversa, porque no sé qué se siente no siéndolo. Y es algo que tampoco me planteo, hasta que me encuentro otra selección de finalistas y premiadOs, 

hasta que leo algún artículo sobre lOs artistas más influyentes en la música, 

hasta que veo la lista de nominadOs a mejor directorx, 

o los nombres propios en las exposiciones y/o ferias de arte;

hasta que ves la diferencia en las críticas, 

la actitud frente al aspecto físico y elección de vestuario, 

el tipo de preguntas en una entrevista, 

los salarios de tus compañeras, 

el síndrome de la impostora. 

Lo único que sé sobre ser mujer (y) artista, artista (y) mujer, son las dudas sobre mi validez como artista y como mujer. 


CLARA TOMAS

mujer_artista_siginificado_

_Significó darme cuenta de que tenía que demostrar con tres veces mas esfuerzo que lo que tenía que decir importaba. _Significó asumir, al poco tiempo, que mis valoraciones serían inferiores porque a mí se me exigiría aún mas. _Significó asumir que se me exigiría sacarme las mismísimas entrañas para despertar un mínimo de atención, porque mi nombre, mi cara y mi cuerpo no han sido hechos para tener ventaja desde la casilla de salida. _Significó llegar a tomarme a risa no tener mentorización y el hecho de que a nadie le importe mi opinión porque la otra opción es la rabia y una mujer (artista o no) rabiosa es una loca mas a la que ignorar. _Y significa una mochila mas grande con la que cargar.


VIRGINIA MENDOZA

«Como feminista, considero que los hombres y las mujeres  tenemos que tener las mismas oportunidades y ser valorados según criterios equitativos en cualquier ámbito, también en el arte. Y también en el arte las mujeres estamos menos visibilizadas como artistas y menos valoradas. 

Por tanto para mi ser mujer artista supone un compromiso de intentar visibilizar el arte hecho por mujeres, a la vez que reivindicar el papel de la mujer en la historia, en tantas ocasiones ignoradas. Además considero que debido a la sociedad en la que vivimos, las mujeres hemos tenido experiencias distintas y una manera de relacionarnos con el medio y de entender la realidad diferente al hombre que se refleja en nuestra manera de crear, por lo que nuestra aportación hace que la manifestación artística sea más amplia y representativa del mundo en el que vivimos, al incluir la visión de la “otra mitad” de la sociedad durante tanto años silenciada. ´´


HELEN AQUAVIVA

Sinceramente, ser mujer artista, para mí, nunca ha sido una exclusión en el mundo del arte. A mi parecer, dado que vengo del ámbito de las bellas artes, he podido ver que la mayoría de personas que cursamos en escuelas y centros de formación artística somos mujeres, muchas de nosotras con un gran futuro en el mundo artístico tradicional y con muchas otras salidas más actuales (como diseñadoras gráficas o creadoras de videojuegos). Además, me rodeo de muy buenas docentes que son, sin duda, ejemplos a seguir para mi y lo serán para generaciones posteriores; de hecho, tengo dos directoras de tesis doctoral que tienen un gran potencial artístico e investigador. Si bien otras mujeres en épocas pasadas no ocupaban el espacio que debieran, hoy día muchas artistas contemporáneas están en lo más alto y son conocidas internacionalmente. Como artista, no he sufrido discriminación por mi sexo en los círculos artísticos: creo que hoy día estamos bajo las mismas posibilidades de oportunidad y de fracaso, tantos hombres como mujeres. Pienso también que es muy difícil llegar lejos en el arte y tener un sueldo propio no precario en cualquier caso. Siempre he creído que mi creatividad y mis ganas de hacer obras nuevas son algo que llevo dentro y me mueve a seguir en este mundo lleno de incertidumbres. En definitiva, ser artista o dedicarte a algún sector en relación a lo artístico es posible gracias al esfuerzo diario y el trabajo constante; en mi caso, mi empeño e impulso por crear también ha estado siempre sujeto al apoyo de mi familia, amigos, compañeros y algunos profesores.


ALBA GUERRERO

“Mil veces me he preguntado cómo repercute ser mujer en mi arte, quizá por mi naturaleza feminista o quizá sólo porque me planteo como todos los aspectos de mi vida afectan a él de una manera u otra. Siempre acabo respondiéndome lo mismo: es lo que soy, es lo que quiero que vean de mí.  La mayoría de mis obras están centradas en la mujer, sin buscarlo es algo que fue surgiendo poco a poco hasta que mi estilo principal se basa en eso. Desde que soy pequeña me he preguntado porque los hombres dominaban cada una de las artes si a mi alrededor había muchas mujeres artistas buenas y comprometidas. Por desgracia, con el tiempo descubrí que muchas durante años firmaron con nombres masculinos o que aunque su obra se haya conservado el anónimo fue lo que tapó sus nombres. Quizá por eso empecé a dibujarnos, pintarnos y escribirnos como somos nosotras, con nuestros ojos y nuestra lucha y no desde una perspectiva romantizada u cosificada.  Ser mujer ha afectado positivamente a mi arte, tengo algo de lo que hablar y muchas historias que contar. Si no nos escuchan ellos, ya gritaremos nosotras con más fuerza.  No queremos ser musas, queremos ser artistas. Artistas con nombre y apellido, con las mismas oportunidades, con las caretas quitadas y con la fuerza que nos caracteriza.»


HEITIARE

¿Por qué tenemos que justificar siempre a nuestro género y/o sexo? Para mí, solo somos esencias diferentes que quieren contar historias distintas. Para mí somos gritos silenciosos, esencias olvidadas en un mundo paralelo. Gotas de percepción llenas de colores esparcidas por todas partes pero poco vistas, sin decir mal vistas. Somos las raíces de un árbol; esencial. Y no estoy diciendo que la copa es más importante porque una no puede vivir sin la otra. Y lo bonito de un árbol es que es casi igual la parte de arriba a la parte de abajo. Le puedes dar la vuelta y nadie se dará cuenta. Aun así, es cierto y hay que admitir que, durante muchos años el arte ha sido censurado y / o estereotipado. A menudo mal analizado, mal visto o poco visto. Pero gracias a unas pocas mujeres que no quisieron seguir el camino “recto” y lucharon por romper barreras, finalmente podemos expresarnos y mostrar nuestra verdadera esencia. Nuestra esencia como individuo que tiene derecho a expresarse como le plazca. Y debemos hacer lo mismo para no permitirnos el regresar años atrás.


SANDRA BRAVO

Es una pregunta que me entristece reflexionar. Cada día, me despierto luchando por ser parte de la vida. Supongo que como cualquier otro ser humano. Sin embargo, ¿ Por qué me cuesta más?

Me gustaría compartiros un fragmento de Miedos donde expreso mis sentimientos como mujer.

“Soy valiente. Tengo olor a muerte. Soy valiente así que sigo buscando un sitio donde no se me hiele la sangre, donde mi valentía no sea una locura. En silencio, suturo mis heridas con la húmeda tierra y respiro con fuerza. Y siento calor, pero mis pies siempre están fríos y mis manos atadas porque tengo cuerdas pero no soy un títere. Tanta protección me congestiona y veo monstruos. Pero ni ellos, ni estas cuerdas, ni estas paredes me paralizarán así que aúllo al viento, aullamos hasta desgarrarnos, hasta que se nos rompa la lengua. Juntas, romperemos los cristales aunque nos lluevan cortes. Nunca he estado sola y sé que llegará el día en que no necesite ser valiente simplemente seré libre. Hasta entonces usaré mis uñas, mi voz y toda mi energía para encontrar la música que pueda lavar toda esta podredumbre.”


TERESA CASTILLO

Para mi el arte no es una distinción de géneros, es un compromiso social. Aunque por desgracia aún encontramos estas diferencias, y no solo dentro del mundo del arte. Así que para mi ser mujer artista es eso, luchar por que de una vez por todas quede claro que la figura de mujer artista es igual de importante que la de un hombre, porque las mujeres ya hemos demostrado a lo largo de toda la historia que somos capaces y somos muy buienas artistas y nos merecemos el sitio que nos corresponde sin tener que renunciar a nuestra condición de mujer.

Y no solo eso, para mi sobre todo ser mujer artista es tener la capacidad de reflexionar sobre la realidad que nos rodea para intentar crear conciencia con intención de transformación social.


Sandra Bravo

Still Alive

Como artista y emprendedora fundó su propia compañía, Neko Teatro, con la que realiza también exposiciones fotográficas junto con las colaboraciones de Canogram (Edwin Cano). Su primera exposición, STILL ALIVE, es una colección de 10 fotografías compuestas por bodegones en torno a la violencia de género y el rol de la mujer en el S.XXI;  ha sido expuesta en Madrid, Málaga y, virtualmente, en  Edimburgo ( Edinburgh´s Palette). Aquí os la presentamos parte de la misma.

Si deseas contacto profesional con Sandra y Neko Teatro puedes escribirnos.

Cristina Muñoz del Águila, poesía

“La madre absoluta o sobre cómo mi madre se convirtió en la madre de mi abuela” es el primero poemario publicado por Cristina Muñoz del Águila, editorial Talón de Aquiles, en diciembre de 2020. Este cuenta la historia de la madre y la abuela de su autora. La figura de la “madre” se encuentra duplicada para ella, pues su abuela adquirió también ese rol durante su vida. Pasando desde la infancia de Cristina hasta los días presentes, esta trata de narrar situaciones, recuerdos o sueños tanto de ella como de su madre y de su abuela, de manera que siempre aparecen en primera persona haciéndonos difícil discernir de cuál de las tres es la historia. Las tres mujeres protagonistas del poemario aparecen como fusionadas debiéndose esto a que la autora se siente profundamente identificada con ellas. “Es una historia antigua, es la historia de muchas personas: cuidadora y cuidada. Aquel ser que cuida aprendimos que era una madre, por eso mi abuela llama “mamá” a mi madre a pesar de ser su hija. No reconoce a su hija en ella, ni a su nieta en mí, pero sabe que en nosotras hay algo amable y tierno; puede sentir el hogar en nosotras.” Escritora y artista visual. Si deseas adquirir la obra contacta con nosotros.

Emanuel Lunardi

Gracias a la beca de la Asociación Fulcrum al mérito académico de la ciudad de Málaga, comienza los estudios de Traducción e Interpretación en las lenguas de inglés, francés e italiano, compaginados con la especialidad de guitarra en el Conservatorio P. de Música Manuel Carra, para finalmente centrarse en la Dirección Escénica y Dramaturgia en la Escuela S. de Arte Dramático.

Incluye en su currículum el pertenecer a la compañía teatral malagueña Nuevo Teatro Musical, bajo la batuta de Nacho Doña; formación en escritura dramática y escritura de guion; la realización, junto con el actor Franc González, composición original de la música, escritura y dirección del texto y dirección musical de la orquesta en directo de una obra de teatro original: «Verne: futuro y ficción», musical basado en la vida y obra del escritor Julio Verne, estrenada en el Festival Internacional de Teatro de Málaga en enero de 2019 y representada posteriormente en el Gran Teatro de Huelva; ha escrito y dirigido el cortometraje «SIGLAS», bajo su propio sello cinematográfico, «El Globo de Lunardi», ya ha escrito una obra teatral, «El Bazar de Nadie», y el conjunto de relatos brevísimos «Historias para que la gente no piense que lees mucho».

«Para mí el arte es la vida de recambio. Es la vida que hay al otro lado del espejo, la que es perfecta.»

Con este historial de experiencias podríamos narrar mucho más sobre este artista, como podréis imaginar, pero por ahora preferimos mostraros algo de su obra… por la que os podéis interesar o adquirir aquí.

Paula Cuesta, microcuentos

Nacida en Antequera y afincada en Madrid, Paula es voz, escenario y poesía.

Sobre las dos primeras artes, podéis conocerla visitando su apartado escénico, sobre su faceta de escritora aquí os permitimos complacer vuestra curiosidad…

De princesa nada,

pero de guerrera,

tengo lo que quieras,

perdón, quería decir,

lo que quiero.

Despredía tanta Luz,

que cegaba todo lo que miraba a su paso.

Cuando crees que no eres capaz,

vas

y lo haces

Siento que mis pies no están sobre la misma tierra,

noto el deseo de mi pelo por ser rebelde

y mi piel gritándome ser desvelada.

Siento que mis lágrimas pronto explotarán,

noto mis ojos buscando algo desesperadamente

y mi voz rompiéndose por momentos.

Siento que mis manos quieren explorar,

noto como mi mente huye

y mi cuerpo se queda suspendido en el aire.

Alba Guerrero, poeta

Musas

Los gritos que no fueron escuchados,
hoy resuenan en un cajón.
Mujeres condenadas por ser libres,
pantalones que expresan revolución.
Obras firmadas con otros nombres…


Poesía
Me han preguntado
qué es la poesía,
y yo,
falta de rimas en asonante y consonante,
usando siempre las mismas metáforas
y rara vez contando versos,
no he sabido explicarlo.
«¿Cómo escribes entonces
sin saber qué escribes?»
me han vuelto a preguntar,
sabiendo yo,
que querían hurgar en una herida inexistente.
Y siendo yo
más de hablar que de discutir,
saqué a relucir mis dotes de comunicación…

Antequerana, joven, artista autodidacta y polifacética que se acercó a la psicología pero optó por el diseño en el mundo digital. Dice que hace lo que hace “porqué me nace.” Sin conocimiento profundo de la técnica, su creatividad y la necesidad de plasmar lo que surge en su interior le han llevado a crear sus obras, sobre el lienzo o sobre el papel…

“El arte es la necesidad de reflejar los sentimientos de una forma física. Mi motivación para crear surge de mi introversión. La necesidad de contar sin decirle a nadie. Siempre me han inspirado las cosas más comunes del día a día, mi relación con los demás, el tomarme un café con amigos, ver una foto antigua, montarme en un bus lleno de gente…”

Su afición, consumir y crear Arte. Aquí puedes adquirir su obra.

Daniel Soler

Diseño de portada e ilustraciones interiores: Hamartia

Daniel Soler Curiel, (1992, Antequera) graduado en Traducción e Interpretación, estudiante de Psicología y escritor, aunque prefiere definirse como historiador. “La piedra angular de mis intereses intelectuales es el ser humano. Por eso trato de estudiar lo relacionado con él: historia, psicología, arte…En lo que escribo trato de aunar la psicología que ha desarrollado el ser humano a lo largo de la historia con nuestra psicología contemporánea.”

Realmente cualquier situación me puede inspirar. Soy una persona bastante analítica así que siempre le estoy dando vueltas tanto a lo que me pasa a mí, como lo que veo en mi entorno, y trato de relacionarlo con las teorías universales sobre historia y psicología.”

Acaba de publicar su primer libro, Hípsters, crónicas de la nostalgia del lodo, en el que narra la evolución del concepto de hípster, desde su nacimiento en los años 40 entre los aficionados al jazz, explotando en los años 60 con el movimiento hippie, y su relación con los hípsters modernos que surgen a principios de este siglo, “…trato de analizarme a mí mismo a través de los demás, por eso en este libro he identificado lo que soñó la generación hippie con mi propio proceso de madurez.”

“Soy bastante curioso, así que siempre que puedo me hago una escapada a algún lugar, pero siempre con el ojo mirando a Ìtaca. He visitado Polonia, Austria, la República Checa, Marruecos, y fui erasmus en Alemania durante un año. La verdad es que mi año de erasmus fue una de las experiencias de autoconocimiento más espléndidas que he tenido. Al romper temporalmente con mi entorno fui más consciente de cómo me relacionaba con los demás y conmigo mismo. Volví mucho más cabal.” Aficionado a la lectura y el cine, iniciándose en la meditación, “especialmente útil para mirarse un poco desde fuera y poner las situaciones en perspectiva.”

Disfruta de un párrafo de Hípsters…o adquiere el libro aquí.

“Mi viaje iniciático consistió en una danza entre el miedo y el asombro jocoso, aunque le debo mi aprendizaje especialmente al primero, por haberme enfrentado a las profundidades de mi abismo, enseñándome a capear las propias limitaciones con una serenidad sostenida. Esta es una historia escrita en tercera persona, pero con la precisión de quien se observa desde fuera en pleno trance extático, fundiendo sus coordenadas con las de su campo de visión. Al fin y al cabo, todo está en todo y viceversa, ¿verdad?”

Benjamín Vahí

“Cortar las raíces”, un viaje sensorial por el mundo rural.

En un pueblo del interior peninsular se desarrolla Cortar las raíces, una historia que trata de poner en valor la cultura serrana dejando a un lado los clichés para que el lector se sumerja en un mundo rural en el que no solo se habla de tomates, sino que se presenta como un espacio dueño de su propia cultura, donde hay cabida para la intelectualidad y las problemáticas filosóficas se mezclan con las familiares.

En base a estos conceptos trabajó el autor, Benjamín Vahí, para desarrollar la que se ha convertido en su primera novela. Además esta edición del libro ha contado con la participación de la ilustradora Gloria Orta y el fotógrafo Pablo S. Soriano.

En el transcurso de Cortar las raíces se narra la vuelta de Salvador, un viejo pintor, a su pueblo natal, de donde se marchó durante la juventud. Allí, en un intento desesperado por recuperar un pasado que ha perdido, decidirá arreglar la finca en la que vivieron sus padres junto a Antonio, el vigilante impulsivo y despreocupado de dicha propiedad. Mientras ejecutan las reparaciones se producirá un hallazgo que enfrentará las realidades en las que estos dos hombres viven.

Partiendo de esta premisa se nos sitúa en el marco del mundo rural, donde el esperpento sobrevuela continuamente la atmósfera que envuelve a unos personajes complejos pero de fácil lectura para presentar ante el lector una serie de reflexiones sobre los conflictos familiares y la huida del hogar, a la vez que se plantea un debate sobre los valores éticos dentro del mundo del arte: ¿Es más importante el contenido de la obra o el nombre del artista? ¿el dinero que cuesta o la emoción que esta causa?

Benjamín Vahí, autor de la obra, nace en 1992 en Minas de Riotinto, Huelva. En ese entorno donde las piedras tienen los colores del atardecer el autor comenzó a desarrollar interés por la literatura y la fotografía.

Con el paso a la mayoría de edad se traslada a la ciudad de Sevilla, donde ha cursado estudios de filosofía, historia del arte, guion y dirección cinematográfica. Ha trabajado como segunda unidad de fotografía en la producción del documental «Eterna», sobre la poeta, rapera y politóloga Ana García Llorente, más conocida como Gata Cattana, actividad que compagina con la escritura de guiones para cortometrajes y la edición de un fotopoemario en colaboración con varios fotógrafos y cineastas.

«Eran las ocho de la tarde cuando aquel hombre se bajó del tren, cargado con tres maletas talla XXL. La última vez que estuvo allí aún no había cumplido los veintiuno pero, a diferencia de él, poco había cambiado aquel lugar. Cogió aire, trató de disimular los nervios y echó a andar.

En la entrada de la estación esperaba un coche que él mismo había contratado unos días antes para recogerle y llevarle hasta la que fuera la casa de sus padres. El conductor, de pie junto a su Volkswagen Polo del 84 color rojo raído de sol, se apresuró a ayudarle con el equipaje.

—¡Buenas tardes! ¡Soy José Augusto! Es usted Salvador ¿Verdad?

El hombre no contestó, parecía estar cansado e hizo un gesto al conductor para indicarle que se iba a sentar en el asiento de atrás. Una vez que José Augusto había encajado en el maletero las maletas comenzaron el viaje.»

Contacta con nosotros si deseas adquirir la obra.

Artes Literarias

Alba Guerrero. Artista autodidacta y polifacética que se acercó a la psicología pero optó por el diseño en el mundo digital. Dice que hace lo que hace “porqué me nace.”

Sin conocimiento profundo de la técnica, su creatividad y la necesidad de plasmar lo que surge en su interior le han llevado a crear sus obras, sobre el lienzo o sobre el papel…

Benjamín Vahí, estudiante de filosofía, historia del arte, guion y dirección cinematográfica. Ha trabajado como segunda unidad de fotografía en la producción del documental «Eterna», sobre la poeta, rapera y politóloga Ana García Llorente, más conocida como Gata Cattana, compaginando con la escritura de guiones para cortometrajes y la edición de un fotopoemario en colaboración con varios fotógrafos y cineastas.

Cristina Muñoz del Águila. “La madre absoluta o sobre cómo mi madre se convirtió en la madre de mi abuela” es el primero poemario publicado por Cristina, editorial Talón de Aquiles, en diciembre de 2020. Este cuenta la historia de la madre y la abuela de su autora. La figura de la “madre” se encuentra duplicada para ella, pues su abuela adquirió también ese rol durante su vida.

Daniel Soler Curiel, graduado en Traducción e Interpretación, estudiante de Psicología y escritor, aunque prefiere definirse como historiador. “La piedra angular de mis intereses intelectuales es el ser humano. Por eso trato de estudiar lo relacionado con él: historia, psicología, arte…En lo que escribo trato de aunar la psicología que ha desarrollado el ser humano a lo largo de la historia con nuestra psicología contemporánea.”

Emanuel Lunardi. Gracias a la beca de la Asociación Fulcrum al mérito académico de la ciudad de Málaga, comienza los estudios de Traducción e Interpretación en las lenguas de inglés, francés e italiano, compaginados con la especialidad de guitarra en el Conservatorio P. de Música Manuel Carra, para finalmente centrarse en la Dirección Escénica y Dramaturgia en la Escuela S. de Arte Dramático.

Paula Cuesta. Nacida en Antequera y afincada en Madrid, Paula es voz, escenario y poesía.

Sobre las dos primeras artes, podéis conocerla visitando su apartado escénico, sobre su faceta de escritora aquí os permitimos complacer vuestra curiosidad…

Sandra Bravo. Como artista y emprendedora fundó su propia compañía, Neko Teatro, con la que realiza también exposiciones fotográficas junto con las colaboraciones de Canogram (Edwin Cano). Su primera exposición, STILL ALIVE, es una colección de 10 fotografías compuestas por bodegones en torno a la violencia de género y el rol de la mujer en el S.XXI.